Contar la historia de Ochoymedio es, en realidad, contar la historia inmobiliaria de Madrid con banda sonora.

El club de pop de referencia de la ciudad ha anunciado que deja Joy Eslava y arranca nueva etapa con sesiones los sábados en la Sala El Sol. La primera cita es el 19 de septiembre de 2026.

Es su enésima mudanza. Y como siempre, no se va porque quiera.

De Mesonero Romanos a un almacén de Inditex

La sede histórica estuvo en Mesonero Romanos, y el detalle de cómo acabó aquel local es de esos que valen por un ensayo entero: terminó convertido en almacén de Inditex. Después vino la Sala But, luego Joy Eslava, y ahora El Sol.

No hace falta subrayar mucho. Un club con veinte años de programación, comunidad propia y un criterio musical reconocible va saltando de local en local mientras el metro cuadrado del centro de Madrid decide a qué se dedica cada esquina. La música siempre pierde en esa negociación. Lo que no ha perdido nunca Ochoymedio es la costumbre de volver a abrir en otro sitio.

Que el destino sea El Sol tiene su punto: una de las pocas salas del centro que ha sobrevivido a todas las oleadas, desde la Movida hasta hoy. Dos supervivientes compartiendo techo.

Las Petunias, Abril Zamora e Inés Hernand: arranque 100% femenino

Las tres primeras noches ya están cerradas y las tres las firman mujeres:

  • 19 de septiembre — DJ set de Las Petunias.
  • 26 de septiembreAbril Zamora.
  • 3 de octubreInés Hernand.

Un regreso, por tanto, al menos de momento, íntegramente femenino a la cabina. En un circuito de club donde los carteles de DJ siguen siendo mayoritariamente masculinos por pura inercia, arrancar así no es un detalle decorativo: es una declaración de por dónde va la casa.

El club es solo la mitad del negocio

Conviene recordar que Ochoymedio hace tiempo que no es únicamente una noche de sábado. Como promotora sigue programando conciertos por distintos espacios madrileños, con nombres como La Casa Azul, Miranda!, Javiera Mena, Juventude o Los Chivatos.

Esa doble pata —club propio y promoción de directos— es justo lo que le ha permitido sobrevivir a cuatro mudanzas. Y es, dicho sea de paso, el mismo movimiento que están haciendo los festivales que aguantan: dejar de depender de un solo evento y repartirse en programación continua.

Las entradas están disponibles en la web del club. Y en Malditos Músicos seguimos de cerca lo que pasa en las salas, que es donde de verdad se cuece todo.