A Sienna el disco no le llegó como una decisión. Llegó como un canal: una etapa «compleja y convulsa», una guitarra y mucho escrito para sacar lo que se le iba acumulando en la cabeza y en el cuerpo. De ahí sale «LINCE», su nuevo trabajo con Universal Music y Pink House, el más salvaje de los que ha hecho: más guitarras, armonías vocales, baterías contundentes y vocoders.

Valenciano, afincado en Madrid desde hace dos años y medio, Sienna lleva casi una década en el pop alternativo, desde «Trágico y fugaz» (2017) hasta «Trance» (2024). Lo ha producido sobre todo con Lagu y Sean Marholm, y en él cantan también Alba Morena y La Maria. Le mandamos doce preguntas y nos contestó con notas de voz, una por pregunta. Esto es lo que nos dijo.

Ver a través de la oscuridad

«LINCE» nace de uno de los periodos más complejos de tu vida. Sin entrar en nada que no quieras contar: ¿en qué momento supiste que de ahí iba a salir un disco?

Realmente no tomé la decisión de forma consciente, eso de «aquí va a salir un disco». Simplemente, en esa etapa tan compleja y tan convulsa necesitaba casi un canal: coger la guitarra y, sobre todo, escribir. Escribí muchísimo, porque necesitaba sacar todo lo que se iba generando en mi cabeza y en mi cuerpo. Y de repente me vi con cosas que decir, con cosas que expresar, sobre todo como desahogo de toda esa situación.

El lince ve de noche. ¿Cuándo apareció el animal: antes que las canciones o al final, para ponerles nombre?

Apareció durante todo ese proceso. No sé por qué, pero en mi forma de ocupar el espacio en ese momento, de habitar este mundo, tenía muchos flashbacks de un felino. Iba muy enfocado y sin verbalizar absolutamente nada, porque el simple hecho de verbalizar esa situación tan convulsa me hacía parar. Mi motor, no sé si está bien o mal, lo que me mantuvo en pie, fue no mirar atrás: simplemente actuar, seguir mi instinto, mi intuición, de una forma muy sigilosa, casi como un felino.

Me acuerdo de que en Valencia mi tía apareció con una bolsa con la figura de un lince, y le dije: «No me lo puedo creer, llevo muchísimo tiempo con esta figura en la cabeza». Yo a veces me tomo las cosas como señales, y me lo tomé como una. Pensé que a lo mejor ese era el concepto del disco, el alter ego de todo este proceso. El lince puede ver a través de la noche, y yo en ese momento quería ver a través de la oscuridad. Está muy relacionado con la búsqueda de la intuición, de la verdad oculta, de todo lo que subyace. Me sentía súper identificado y dije: creo que es esto.

Dices que el disco no quiere recrearse en el dolor. ¿Cómo se escribe sobre una mala época sin que la canción se quede a vivir en ella?

Sí que he dicho alguna vez que no quiero que el disco se recree en el dolor, pero soy consciente de que el dolor vertebra y atraviesa este álbum, sobre todo en canciones como «Cemento», «Esto mata a cualquiera» o «Valencia». Es un leitmotiv del disco. Siempre he pensado que las canciones hablan de una época muy concreta de tu vida, que son fotografías que capturan momentos. Y en este caso han capturado un momento de dolor, o de algo más complejo, convulso, con tensiones y con mucha lucha.

Pero creo que las canciones se quedan a vivir donde el oyente quiere. Yo hablo de una cosa, pero está abierta a reinterpretaciones, y cada persona se la lleva a un terreno de su vida. Ahí reside la magia de este oficio: que una canción que nace del dolor más absoluto, de la frustración, la tristeza, la resignación o el duelo, se transforme en otra cosa y pueda convertirse en un punto de luz para alguien. Este disco también habla de la esperanza. No quiero que se recree en el dolor, aunque sé que lo vertebra, pero también hay muchos puntos de luz.

Sienna con una parka verde delante de una casa de ladrillo
«Solo quería ver a través de la oscuridad.»

Más rabia, más guitarras

Se habla de «LINCE» como tu disco más salvaje: vocoders, reverbs de muelle, la voz tratada de otra manera. ¿Qué querías romper respecto a «Trance»?

Ha sido de una manera muy orgánica. La forma de tratar la voz, los efectos y las guitarras rompen con «Trance» porque es otro discurso. Había tanta rabia y tanto enfado con la situación que eso se tradujo también en la forma de arreglar las canciones. Creo que habría sido un error vestir este disco con los elementos de «Trance»: todo discurso requiere nuevas texturas, nuevas piezas del puzle. Así que están más presentes que nunca las guitarras, las armonías vocales y la contundencia de las baterías.

El proceso también ha sido distinto. «Trance» lo hice con Álex Moreno y Pablo Fergus; este lo he producido con Lagu y también con Sean Marholm, con perspectivas muy distintas, y sobre todo intentando llegar a lo que de verdad quería proyectar. Ha salido un disco con toda esa rabia contenida, y eso se traduce en esas texturas, en esos vocoders y en unas guitarras un poco enfadadas.

Cuando salió «Trance» dijiste que no hay nada más poderoso que el hecho de que te la sude todo. Dos años después, ¿te sigue sudando todo?

Me ha sorprendido mucho el trabajo de investigación, ya ni me acordaba de que lo había dicho. Sigo pensando que no hay nada más poderoso que el hecho de que te la sude todo: que no te dé vergüenza absolutamente nada y que ocupes el espacio que tengas que ocupar, con responsabilidad y respeto a los demás, siempre. La confianza, la seguridad, pisar fuerte, son muy poderosos.

¿Me sigue sudando todo? Lo intento, pero la teoría es muy bonita y la práctica es lo complicado. Donde más me puedo enredar es en la contradicción entre cómo te percibes tú y cómo te perciben los demás, cómo te defines y cómo te define el resto. Eso siempre me hace volver a la raíz de todo: que te dé igual, pero que seas fiel, coherente y honesto con tu camino. En este mundo, con las redes, todo está tan sesgado y es tan reduccionista que parece que no hay discursos con equilibrio, que tienes que comprar el pack de los extremos. También es momento de no ser tibio y de ser contundente con tus palabras. Pero sí: no hay nada más poderoso que el hecho de que te la sude todo. Ahí nace la verdadera esencia, el ocupar tu espacio y darte el valor que mereces, porque muchas veces estamos demasiado contaminados por el ruido externo.

Alberto Jiménez, de Miss Caffeina, canta contigo en «Esto me va a matar». ¿Cómo llegó la colaboración y qué te llevaste de trabajar con él?

Ostras, Alberto Jiménez. Eso ya lo tengo superlejano, porque fue con «Melancolic», el disco de transición entre mi segundo y mi tercer trabajo, en 2021 o 2022. Habíamos hablado alguna vez por redes y me dijo que le gustaba mucho lo que hacía. No pudo ser en el disco anterior, «Tiempos de impacto», porque ya había salido, pero para «Esto me va a matar» le invité por Instagram a cantar. Fue muy bonito. Estoy muy contento con cómo quedó, con cómo empastaron las voces y con el giro que le dio a la canción original. Fue muy especial contar con él.

Componer andando

¿Cómo compones? ¿Piano, guitarra, ordenador, una nota de voz por la calle? Si hay una canción del disco que cambió mucho por el camino, cuéntanos cuál.

Depende de cada proyecto. Mis primeros discos los hice a guitarra y voz: una pequeña maqueta y luego muchas referencias de cómo quería que sonara, con qué elementos. A lo largo de la carrera necesitas otros estímulos que te saquen de tu zona de confort sin perder la esencia. «Melancolic» lo compuse a piano y voz, y eso cambia tu forma de entender la música. Este disco lo he compuesto bastante con guitarra, pero también con percusiones y texturas que me llevaban a otro lado, que me abrían un canal nuevo sobre el que seguir.

Hay canciones a las que les ha costado más encontrar el hook, porque soy muy fan de las melodías y me obsesiono mucho con ellas. En este disco hay canciones con una estructura más atípica y otras con la estructura típica, porque también es necesario. En «Esto mata a cualquiera», el puente no lo hice hasta el final, porque sentía que le faltaba algo, que me quedaban cosas por decir. Y con «Garra» no me apetecía un estribillo brillante, arriba, sino un hook: «más garra para hablar, más garra para caminar». Hasta que llegué a eso pasó cierto tiempo. Yo me ordeno mucho las ideas andando por la calle. Me encanta caminar, me da paz y sosiego para pensar. Y así surgió «Garra»: caminando.

Valencia. ¿Qué tiene hacer pop desde allí y no desde Madrid? ¿Se nota en lo que haces?

Llevo dos años y medio viviendo en Madrid, pero creo que siempre se va a notar, porque a todos se nos nota mucho de dónde venimos: las raíces, el entorno, la familia, los amigos, todo lo que está en el aire de tu tierra. En Valencia siempre ha habido mucha tradición de voces clásicas, como Camilo Sesto o Nino Bravo, y mucha música en la calle: nuestra fiesta, las Fallas, la tradición de orquesta, grandes voces, grandes academias. Y, evidentemente, la Ruta del Bakalao, todo un movimiento cultural del que Valencia ha bebido mucho.

Espero que se siga consolidando la escena y que la gente vaya a las salas a ver músicos, bandas y proyectos, porque merecen mucho la pena. Los valencianos tenemos una forma muy particular: mucha sensibilidad y a la vez mucha garra, mucho fuego dentro. Están saliendo bandas increíbles, y no solo en Valencia: también en Castellón y en Alicante hay mucha cultura musical. Hagas lo que hagas, siempre se va a notar de dónde vienen tus raíces.

De «Trágico y fugaz» a hoy hay casi diez años. Si el Sienna de 2017 escuchara «LINCE», ¿qué crees que pensaría?

Me quedo impresionado con lo de los diez años: voy a tener que hacer un aniversario de «Trágico y fugaz». Creo que el Álex de 2017 escuchando «LINCE» fliparía un poco, sobre todo con el discurso, con el concepto, con todo lo que subyace en el disco, con todo ese proceso personal tan convulso. Creo que le gustaría, pero se quedaría muy impresionado con la crudeza de algunas cosas. Y espero que me diera una palmadita en la espalda, o simplemente ánimos para continuar.

Llorar bailando

La gira de presentación: ¿qué se va a encontrar quien vaya a verte? ¿Hay algo del directo que no esté en Spotify?

Hay muchas cosas del directo que no están en Spotify: intros, transiciones, la estructura de las canciones, la energía y la contundencia de la banda. Creo que hay un show bastante sólido. Tengo muchísimo respeto al público, a la gente que compra una entrada para vernos, y cada directo me lo tomo a vida o muerte. Ahí soy un mero canal: me atraviesan las canciones y hago de puente entre el público y ellas.

Es un show muy enérgico, con momentos introspectivos. Vamos a tocar bastantes canciones del disco nuevo, pero no me voy a dejar las que son importantes para mi público y para mí. Va a haber momentos de desfogar toda esa energía y momentos más íntimos de, como digo siempre, llorar bailando y bailar llorando. Ese es el mood. Está todo muy cuidado, también por mi banda, con mucha exigencia vocal y de estructura. La gente se va a encontrar un show más salvaje que antes, y muy contundente.

Para los que empiezan

Malditos Músicos es un medio pequeño e independiente que escribe sobre artistas que empiezan. ¿Qué le dirías a alguien que acaba de sacar su primer single y no lo escucha nadie?

Le diría que ahora mismo, y creo que siempre lo ha sido, lo más revolucionario es ser constante. Caemos mucho en la inmediatez de las cosas, nos apegamos muchísimo al resultado y le hacemos demasiado caso. Evidentemente tienes que conocer el contexto y la realidad en la que estás, pero con los pies en el suelo y la mirada en el cielo. Ese es un poco el resumen, lo que a mí siempre me ha ayudado a no perder la esperanza, a tener la certeza de que siempre viene algo mejor y a ir cumpliendo los sueños que tengo en la cabeza.

Sobre todo le diría que no desista, si de verdad quiere hacer esto. Que se forme todo lo que pueda y que nunca pare. Con los pies en el suelo, el corazón en la cabeza y la mente en el cielo.

Una recomendación: un artista español que te flipe y del que casi nadie esté hablando.

Te voy a decir Sao. Tiene una voz preciosa, la producción es increíble y tiene una estética, un discurso y unas melodías increíbles. Mola mucho y se merece tener más visibilidad todavía.

Y para despedirse, la frase que le pedimos para redes: «Sienna también es de los Malditos Músicos, sobre todo por el increíble curro que hacen visibilizando tantísimo proyecto. Así que desde aquí os doy las gracias.»

Más de Sienna en su ficha y en nuestra agenda de conciertos.