Hay días en los que no puedes con nadie. «Altered Moods» nació de uno de esos: una semana de trabajo, mensajes y responsabilidades que Aliens Corporation acabaron volcando en una improvisación en el local. Salió una canción para bailar a las cinco de la mañana, y es la puerta de entrada a «Unfriendly Territories Vol. 1», la primera mitad de un disco sobre los sitios donde uno no encaja.
Son tres y viven en Madrid: Manback a la voz, Sed con los sintes y las máquinas, y Yantanay con sintes, bajo, coros y flores. Vienen de dos EP, «Closer to the Asteroids» (2023) y «Far Away from the Asteroids» (2024), se lo producen todo ellos y presentaron el nuevo trabajo el 2 de octubre en la sala Cadavra. Les mandamos doce preguntas. Estas son sus respuestas, casi tal cual.
Los raros de la clase
Para quien os descubre ahora: ¿quiénes sois, desde cuándo, y de dónde sale lo de Aliens Corporation?
Somos tres seres que en este momento en el tiempo habitamos Madrid: Manback a la voz, Sed con los sintes y las máquinas, y Yantanay con sintes, bajo, coros y flores. Construimos Aliens Corporation porque compartíamos una sensación similar: sentirse de otro planeta, los raros de clase, los que no encajan. Siempre se nos ha enseñado que pertenecer al grupo es lo correcto. Nosotros pensamos justo lo contrario. Lo interesante ocurre cuando no encajas.
El nombre nace de la idea de los alienígenas no como criaturas de ciencia ficción, sino como una metáfora: el momento en el que entras en una habitación, en una ciudad, en un trabajo o en una etapa de tu vida y tienes la sensación de venir de otro planeta. Aliens Corporation se creó para agrupar a todos esos seres extraños y recordarles que no están solos.
Territorios hostiles
Vuestros EP anteriores miraban hacia dentro, a la identidad. «Unfriendly Territories» mira hacia fuera, al conflicto. ¿Qué os pasó entre un disco y otro para cambiar de dirección?
No creemos que haya sido una decisión consciente. Más bien una consecuencia. «Closer to the Asteroids» y «Far Away from the Asteroids» hablaban mucho de quién eres cuando te sientes diferente. En algún momento nos dimos cuenta: vale, ¿qué ocurre cuando tu identidad se encuentra con el mundo? Es un poco como un diario de viaje: cómo te adaptas a los diferentes lugares sin dejar de ser tú. Los territorios hostiles pueden ser una oficina, una relación, una red social, una ciudad nueva, una enfermedad o incluso tu propia cabeza en ciertos días. Es observar qué sucede cuando intentamos sobrevivir en espacios que no han sido diseñados para nosotros.
Territorios hostiles: físicos, emocionales, tecnológicos. ¿Cuál es el más hostil en el que habéis estado como banda?
Seguramente el tecnológico. Los territorios emocionales y físicos siempre han existido y vivimos con ellos a diario. Pero vivimos una época en la que una enorme parte de nuestra identidad depende de algoritmos, métricas y pantallas. Para una banda independiente existe una lucha constante entre crear música y alimentar la máquina, que siempre parece pedir más contenido.
También el de la etiqueta. Somos muy poco oscuros para la gente oscura y demasiado oscuros para la gente que no es oscura. Eso te deja en tierra de nadie. A nosotros personalmente no nos importa, pero este mundo está muy cerrado a propuestas que no tienen un género bien definido.

Bailar la rabia
«Altered Moods» nació de improvisar en el local, casi sin daros cuenta. ¿Os acordáis del día? ¿Qué llevabais encima para que saliera eso?
Nos acordamos del estado mental, aunque no del día exacto. En realidad, la canción nos encontró antes de que nosotros la encontráramos a ella. Era una de esas semanas absurdas en las que todo se acumula: trabajo, responsabilidades, mensajes. Empezamos a improvisar y en algún momento entendimos que estábamos hablando de algo muy concreto: ganas de mandar a todo el mundo a paseo y esa sensación de «mejor no me hables».
La canción suena a pista de baile a las cinco de la mañana. ¿Se puede bailar la frustración? ¿Y se puede escribir de rabia sin que suene a rabieta?
Se puede, y de hecho es lo más sano que conocemos. La canción intenta transformar una emoción desagradable en movimiento. Muchas de las mejores canciones para bailar nacen de emociones incómodas: la tristeza, la ansiedad, la frustración o la rabia suelen ser materias primas muy interesantes. La rabia bien utilizada busca comprensión.
Electrónica oscura, synthpop, industrial. ¿Qué tres discos os pusieron en ese camino? Y una más incómoda: ¿qué grupo de ahora mismo os gustaría que se pareciera más a vosotros?
Tres discos son poquísimos, pero vamos a intentarlo. Violator, de Depeche Mode, donde la oscuridad y las melodías memorables conviven. The Fragile, de Nine Inch Nails, porque nos enseñó que la fragilidad y la agresividad no son opuestas. Y Computer World, de Kraftwerk, porque prácticamente siguen escribiendo el manual de instrucciones de todo lo que vino después.
Respecto a la segunda pregunta, las bandas que admiramos son las que construyen su propio idioma.
Hecho en casa
Os lo habéis producido todo vosotros. ¿Qué ganáis haciéndolo así y qué os habéis tenido que tragar por no tener a nadie de fuera?
Ganamos libertad. Podemos equivocarnos a nuestra manera y la música suena exactamente a lo que queríamos. La autogestión te da independencia, pero también te obliga a aprender constantemente cosas que van mucho más allá de la música. Puedes estar tres semanas con un hi-hat. Y luego están las horas: los tres hacemos de productores, de técnicos, de diseñadores y de mánagers. Es agotador, pero disfrutamos el proceso.
Habláis mucho de las armonías vocales antes de entrar al estudio. ¿Cómo se trabaja eso en una banda de electrónica, donde lo fácil sería esconder la voz?
Somos muy fans de las bandas que hacen armonías vocales y era algo que queríamos traer a nuestro territorio; además, ya es una parte de la identidad de Aliens Corporation. Nos gusta pensar en las voces como otro instrumento, además de ser el conductor principal de las emociones. Si una armonía no funciona sin efectos, no la grabamos. Llegar a las sesiones de grabación con eso cerrado nos ahorra muchísimo tiempo y muchos dramas, aunque siempre nos dejamos, si tenemos tiempo, una parte de improvisación en el estudio por si aparece algún ad-lib o alguna cosa no planeada que pueda quedarse.

El segundo volumen ya está compuesto y grabáis las voces a finales de octubre. ¿Por qué partir el proyecto en dos? ¿Qué cuenta el segundo que no cuenta el primero?
Ha sido una decisión de estrategia puramente digital: el Vol. 1 y el Vol. 2 son dos partes de la misma historia. Hoy en día sacas un disco entero y a la semana ya es viejo. Así que decidimos partirlo: así las canciones respiran más y nosotros tenemos una excusa para seguir dando que hablar. Al final se juntarán las dos partes en un vinilo de Unfriendly Territories, que es como lo pensamos desde el principio.
En directo, ¿qué pasa con unas canciones construidas en el ordenador? ¿Qué cambia entre el disco y lo que vio la gente en Cadavra?
Los discos son siempre una fotografía fija. El directo es una conversación. Bueno, en el caso de Aliens es más una fiesta. Nos gusta mucho que la gente que viene a nuestros conciertos pase un buen rato y se olvide de sus problemas bailando. El baile es un elemento sanador y lo practicamos muy fuertemente en nuestros directos.
Para los que empiezan
Malditos Músicos es un medio pequeño e independiente que escribe sobre grupos que empiezan. ¿Qué le diríais a un grupo que acaba de sacar su primer single y no lo escucha nadie?
Bienvenidos: nos ha pasado al 99,99 % de nosotros. Pero el momento mágico de sacar tu primera canción es algo de lo que te vas a acordar siempre y que nadie te puede quitar, así que no dejéis que un número os robe ese momento.
Existe una presión enorme en la sociedad actual para conseguir resultados inmediatos y ser exitosos. Nuestra recomendación sería: haz otra canción, y después otra, y después otra más. Intenta ser lo más honesto que puedas contigo mismo y, cuando pierdas perspectiva, acuérdate de aquello que te hizo empezar, porque si dependes únicamente de la validación de los medios y la industria, te sentirás ignorado. El número de reproducciones no dice si tu canción es buena. Dice cuánta gente se ha enterado, que es otra cosa. Y eso se puede trabajar. Tened paciencia, mucha. Esto es una carrera de fondo, no un viral.
Una recomendación: un grupo o artista que os flipe y del que casi nadie esté hablando.
En España hay varios grupos de la escena en la que nos movemos que están bastante bien y que poca gente tiene en el radar. Si te gusta el rollo electrónico underground, ahí van algunos nombres sin un orden concreto: Challenger, de Madrid; Mixina, de Alicante, o nuestros queridos OUT, con quienes compartimos escenario en nuestro último concierto en Madrid. Pero claro, nos dejamos a muchas bandas amigas que deberían tener más reconocimiento.
También nos gustan Carpenter Brut y Perturbator, aunque esos son mucho más conocidos a nivel internacional para la gente que se mueve en este ambiente electrónico, no para el público en general.
Lo que viene
«Unfriendly Territories Vol. 1» está publicado desde el 25 de septiembre. El segundo volumen está compuesto entero y la banda graba las voces estos días, con la vista puesta en publicarlo y presentarlo en abril de 2027. Entre medias preparan fechas en España y, previsiblemente, en Alemania.
