Hay maneras y maneras de anunciar un disco. Se puede sacar el single más pegadizo y esperar a ver qué dice la playlist. O se puede hacer lo que acaban de hacer Califato ¾: volver, después de dos años de silencio discográfico, con un romance sobre un artista travesti muerto en 1983.
«Romançe a Ocaña» salió el 4 de septiembre de 2026 y es el primer adelanto del nuevo álbum del colectivo sevillano, el primero desde «Écclabô de libertá» (2024). Ni título ni fecha del disco, de momento. Con esta carta de presentación, tampoco hacen mucha falta.
Quién fue Ocaña y por qué toca recordarlo ahora
José Pérez Ocaña fue pintor, performer y una de las figuras centrales de la contracultura queer de la Barcelona de la Transición. Andaluz de Cantillana, se paseaba por las Ramblas vestido de mujer en un país que acababa de salir del franquismo y en el que aquello no era una provocación estética: era una manera bastante literal de jugarse la integridad física.
Recuperarlo en 2026, y hacerlo desde su tierra, no es un gesto neutro. Ocaña es exactamente el tipo de figura que la memoria oficial prefiere dejar en la nota al pie: demasiado andaluz para el relato cosmopolita de la Transición, demasiado marica para el relato costumbrista de lo andaluz. Califato ¾ llevan toda su carrera trabajando justo en ese cruce.
De Carlos Cano a un coro de Cantillana
La canción no es de nueva planta. Parte del «Romance a Ocaña» que escribió Carlos Cano y que llevó a la voz María Dolores Pradera, y ahí está la jugada fina: no inventan un homenaje, rescatan uno que ya existía y que se había quedado sepultado.
La grabación es coral en el sentido más literal. Participan:
- Coro Azahar de Cantillana — del propio pueblo de Ocaña.
- María José Luna — voz.
- Ángela Varo — violín.
- Belatransa — tuba y arreglos de guitarra acústica.
- Guillermo Iniesta — guitarra eléctrica.
El grupo ya había interpretado el tema junto al coro en el programa «Al cielo con ella» de RTVE, subrayando ahí la dimensión queer y contracultural del personaje. Que la versión grabada mantenga al coro del pueblo es la decisión que lo cambia todo: convierte el homenaje en algo que se canta en comunidad, no en una pieza de autor.
Tradición, flamenco y experimentación: el trabajo de siempre
Suena a lo que Califato ¾ llevan haciendo desde el principio: tradición popular, flamenco, experimentación electrónica y una mirada contemporánea sobre la memoria cultural andaluza, todo en la misma pieza y sin que ninguna de las cuatro cosas pida perdón por estar ahí.
La diferencia respecto a otros proyectos de fusión es que aquí la tradición no es un adorno que se coloca encima de una base. Es el material de partida. La electrónica llega después, a servir. Por eso funcionan cuando tantos otros suenan a ejercicio.
Si el nuevo disco mantiene este nivel de intención, va a ser uno de los títulos importantes del año en la música hecha en España. En Malditos Músicos te contamos todo lo que se publique de aquí a que salga.


