Llevamos más de dos años al otro lado del correo. Cada semana entran en la redacción notas de prensa, discos a medio terminar y mensajes de artistas que nos preguntan lo mismo con palabras distintas: «¿esto lo estoy haciendo bien?». Casi nunca preguntan cómo subir una canción a Spotify —eso lo sabe hacer cualquiera en diez minutos—. Preguntan qué va después.

De ahí sale Malditos Músicos Records. Es nuestro sello y nuestra distribuidora, y arranca ahora con una idea muy poco romántica: subir música es fácil, lanzarla bien no tanto.

Qué es MMR, dicho sin adornos

Publicamos tu música en Spotify, Apple Music y el resto de plataformas, como haría cualquier distribuidora. La diferencia está en lo que hay alrededor: una persona que conoce tu proyecto, revisa cada lanzamiento a mano y te ayuda a ordenar el calendario, los créditos y los materiales. No un panel de control y un correo de soporte.

Dicho de otra forma: MMR no compite con las distribuidoras automáticas por ser la más barata. Si lo que buscas es el precio más bajo, hay opciones mejores que nosotros y te lo decimos aquí para ahorrarte el correo. Lo que ofrecemos es no tener que decidirlo todo solo.

Diez proyectos en la primera temporada

La primera temporada son diez proyectos. No es una cifra de marketing: es lo que se puede atender bien con el equipo que somos. Cada lanzamiento se escucha, se revisa y se acompaña, y eso no escala a base de aceptar a todo el que llama a la puerta.

Que seamos pocos tiene una consecuencia incómoda que preferimos decir ahora: no todo el mundo va a entrar. Lo que sí garantizamos es lo otro, que es lo que más nos han echado en falta los artistas que nos escriben: escuchamos todo lo que llega y contestamos siempre. También cuando la respuesta es que no.

Qué no te vamos a prometer

Tres cosas que no vas a leer en ninguna página del sello, porque no las podemos cumplir:

  • No prometemos una cifra de oyentes. Nadie que te la prometa te está diciendo la verdad.
  • No compramos playlists. Ni las nuestras se reparten por ser del sello: lo que publiques lo escucha el equipo editorial y lo que venga después se decide por la música, igual que con cualquier otro artista.
  • No prometemos plaza. Apuntarse da prioridad, no entrada.

Y sobre el dinero: cada proyecto recibe una oferta estudiada, por escrito, antes de firmar nada. No hay tarifa publicada porque no hay un precio que valga igual para un artista que saca su primer single que para uno con tres discos y gira.

La prelista: qué es y qué ganas por llegar pronto

Antes de abrir la captación general hemos abierto una prelista, y conviene entender qué es: no es una newsletter ni una lista de avisos. Es la puerta. Apuntarse es pedirnos que escuchemos tu proyecto y decidamos si trabajamos contigo.

Quien se apunta ahora entra con tres ventajas concretas: te escuchamos antes que a quien aparezca cuando abramos la captación general —escuchamos en orden, no es una cola simbólica—; si fichas, entras con las condiciones de los primeros de la temporada; y llevas «artista fundador de MMR» en tu ficha de Malditos Músicos, que es de esas cosas que no se repiten.

Es gratis, lleva dos minutos y no te compromete a nada. La lista no se cierra: lo limitado son los fichajes, no los inscritos, así que no vas a encontrar aquí ningún contador diciéndote que quedan tres plazas.

Dónde se hace

El sello tiene su propia casa: records.malditosmusicos.com. Ahí está la prelista, la política editorial —cómo convive un sello con una revista sin que una cosa ensucie la otra— y las preguntas que ya nos habéis hecho.

Y tiene dirección propia, records@malditosmusicos.com, por un motivo práctico: lo que llega ahí son artistas que quieren entrar, y en el buzón general se perdían entre promociones y facturas.

La revista sigue exactamente igual, con las mismas manías de siempre. Lo que cambia es que ahora, además de contarlo, también lo publicamos.