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Roc Puig: "Me dijeron que sacar un disco era una locura. Llevo años demostrando que se equivocan"

El rockero barcelonés presenta "El Penúltimo Tren", el single que abre la puerta a su nuevo álbum, y reivindica el rock sin disculpas en una escena que mira a otro lado

12 mar 2025Por Malditos Músicos

El rockero barcelonés presenta "El Penúltimo Tren", el single que abre la puerta a su nuevo álbum, y reivindica el rock sin disculpas en una escena que mira a otro lado

Hay algo que distingue a Roc Puig de entrada: no pide permiso. Su nombre artístico es corto y contundente, como las canciones que hace. Su nombre real es Òscar, pero en el escenario y en los créditos manda el Roc, que en catalán significa roca. Algo sólido, difícil de mover. La metáfora no es gratuita.

Barcelonés, rockero de los que todavía compran discos, lleva más de una década construyendo un proyecto musical a contracorriente: sin sello que le respalde el presupuesto, sin el viento del algoritmo a favor, y con más de un conocido diciéndole que el rock que hace ya no interesa a nadie. Sacó Foc i Cendra en 2016, su primer disco, con canciones que había dejado madurar durante años. Ahora, en marzo de 2025, regresa con "El Penúltimo Tren", el single que adelanta un nuevo álbum en construcción, y con la misma actitud de siempre: si funciona, bien. Si no, que no sea por no haberlo intentado.

Le encontramos con ganas de hablar.

Malditos Músicos: "El Penúltimo Tren". ¿De dónde viene esa imagen?

Roc Puig: De esa sensación de que todavía no es tarde, pero casi. El penúltimo tren no es el último: aún puedes cogerlo, aún tienes margen. Pero ya no puedes entretenerte. Para mí esa imagen habla de decisiones, de momentos en los que te juegas algo de verdad.

MM: ¿Es una canción autobiográfica?

RP: Todas mis canciones lo son en algún nivel, aunque no siempre de forma literal. Lo que sí es autobiográfico es la sensación. La urgencia. Hay un punto en el que decides que vas a hacer las cosas o que no las vas a hacer, y yo llevo años eligiendo hacerlas a pesar de todo.

MM: ¿A pesar de qué, concretamente?

RP: Pues a pesar de que la gente de mi entorno me ha dicho más de una vez que sacar un disco es una locura, que el rock no se lleva, que la industria no está por estas cosas. Todo eso es verdad, por cierto. La industria no te espera, el rock no está de moda, y sacar un disco te cuesta dinero que no vas a recuperar. Lo sé perfectamente. Pero es que yo quiero hacerlo. Y si no funciona, que no sea porque no lo haya intentado.

MM: Llevas desde 2016 con Foc i Cendra en el cuerpo. Casi una década. ¿Qué ha cambiado desde entonces hasta este nuevo álbum?

RP: He cambiado yo. Las canciones de Foc i Cendra las había dejado madurar durante años antes de grabarlas, y tenían esa cosa de la segunda oportunidad, de la ceniza que vuelve a encenderse. Este disco nuevo viene de otro lugar. He aprendido a disfrutar más del proceso y a presionarme menos con el resultado. Antes quería que las cosas funcionaran de una manera concreta. Ahora quiero que sean honestas.

MM: ¿Cómo describes el sonido de lo que está por venir?

RP: Rock. Sin más apellidos. Me gusta el rock que tiene melodía, que tiene letra, que te entra por el oído sin que tengas que hacer esfuerzo pero que te deja algo dentro cuando termina. Mis referencias siguen siendo las de siempre: los discos que ponía mi madre en casa cuando era pequeño, Rod Stewart, los Beatles. Esa idea de canción bien construida, que pueda ponerse la piel de gallina a quien la escucha.

MM: Cantas principalmente en castellano, pero tienes canciones en catalán. ¿Cómo decides en qué lengua escribe cada canción?

RP: La canción decide sola, más que yo. Hay cosas que me salen en catalán y cambiarlas al castellano las mataría, y al revés. No tengo una norma. Tengo canciones.

MM: Hablemos de la realidad de ser músico independiente en España en 2025. Tú tienes un trabajo paralelo que te permite pagarte la música. ¿Cómo llevas esa doble vida?

RP: Con mucho café y con las ideas muy claras (ríe). Es duro, no voy a engañar a nadie. Hay días que llegas a casa después de trabajar y lo último que te apetece es ponerte con una canción. Pero también hay días que esa es exactamente la válvula de escape que necesitas. La música no me da de comer, pero me da otras cosas que no sabría cómo conseguir de otro modo.

MM: ¿Te da rabia que sea así?

RP: Me ha dado rabia en algún momento, sí. Pero he llegado a una especie de paz con ello. Hay más música que nunca, pero la industria no está para regalarte nada. Todo te lo pagas tú. Y si lo asumes desde el principio, dejas de esperar cosas que no van a llegar y te concentras en lo que sí puedes controlar: hacer buenas canciones.

MM: ¿Qué necesita "El Penúltimo Tren" para que digas que ha funcionado?

RP: Que alguien la escuche en un mal día y le sirva para algo. Para evadirse, para sentirse acompañado, para lo que sea. Eso es lo que me importa de la música: que viaje de una persona a otra y haga algo dentro. Los streams están bien, pero no son lo que me quedo cuando me voy a dormir.

MM: ¿Y el álbum? ¿Cuándo llega?

RP: Estamos en ello. No tengo fecha ni tengo nombre todavía, pero las canciones están. Es cuestión de tiempo. Y de coger el penúltimo tren antes de que pase el último (ríe).

"El Penúltimo Tren" ya está disponible en todas las plataformas. Un adelanto de lo que viene: rock con las ideas muy claras y sin ninguna prisa por gustarle a todo el mundo. Exactamente lo que necesita la escena.

Curada sin algoritmo, como siempre.