Néstor Viñas: "Tardé tres años en hacer un disco de veintiséis minutos. Lo volvería a hacer así"
Néstor Viñas: "Tardé tres años en hacer un disco de veintiséis minutos. Lo volvería a hacer así"
El cantautor publicó en abril su primer álbum, "Por amor al arte". Ocho canciones grabadas sin prisa, sin manual y sin maquinaria detrás. Siete meses después hablamos con él del disco, del directo y de tomarse la expresión al pie de la letra.
"Por amor al arte" es una expresión que en español carga un matiz amargo: hacer algo sin que te paguen, regalar el trabajo, currar gratis. Néstor Viñas la ha tomado al pie de la letra y la ha convertido en el título de un disco que es exactamente eso: lo que se hace cuando no se hace por nada más.
No es ingenuidad. Es una declaración.
El disco salió el 25 de abril. Ocho canciones, veintiséis minutos y veinticuatro segundos. Un debut que no se comporta como un debut. Algunas de las canciones llevaban años terminadas —"Tanto Tiempo" es de 2022, "Tarzán" y "Lo Demás Importa Poco" son de 2023— y aun así Viñas las ha esperado. Las ha dejado madurar fuera del disco. Las ha tocado en directo decenas de veces antes de meterlas dentro. Y luego ha decidido qué entraba y qué no sin la lógica del relleno. Lo que queda es un disco corto que se aguanta entero, con piano, guitarra, una voz que no necesita más, y la sensación —rara, hoy— de que nadie estaba pensando en el algoritmo cuando se grabó.
Siete meses después de publicarlo, con dos noches sold out en la New Fizz de Barcelona ya en el retrovisor y "Salir de Fiesta" funcionando como puente hacia lo siguiente, quedamos con él una tarde de noviembre. La conversación dura más de lo previsto. Es de las que tienen prisa por no terminar.
El título como tesis
Llamar a tu primer disco "Por amor al arte" en 2025, cuando todo el mundo está pendiente de monetizar cada movimiento, es casi una provocación. ¿Era intencional?
NV: Sí, pero no como provocación, como recordatorio. Sobre todo a mí mismo. "Por amor al arte" es la frase que la gente usa cuando quiere decirte que algo no merece la pena hacerse si no te pagan. Y yo quería darle la vuelta y decir lo contrario: que si no es por amor al arte, entonces ya me dirás de qué va todo esto. Porque la otra opción —hacerlo solo por dinero, por números, por likes— me parece una manera muy triste de estar en la música.
¿Llegaste a dudar del título?
NV: Algún día sí. Hay momentos en los que piensas: "esto se va a leer como ingenuo, se va a leer como naif, va a parecer que no sé cómo funciona el negocio". Y luego pensé que precisamente porque sé cómo funciona el negocio era importante decirlo. No estoy diciendo que no quiera vivir de esto. Estoy diciendo que el orden importa. Primero la canción. Y luego lo que venga.
Veintiséis minutos
Ocho canciones. Veintiséis minutos. En un momento en el que los álbumes españoles de moda se van a la hora y cuarto para acumular reproducciones, eso es una decisión.
NV: Es una decisión muy consciente. Yo no tenía ocho canciones perfectas y otras quince a medias. Tenía ocho canciones que defendía enteras. Y meter dos más, o tres, o cinco, para que el disco pareciera "más disco", habría sido traicionar el principio del disco. Cada canción tiene que ganarse su sitio. Las que no se lo ganaban no estaban.
¿Cuántas canciones grabaste de las que no entraron?
NV: Cuatro o cinco. Algunas las he ido sacando después como singles. Otras se han quedado guardadas y a lo mejor reaparecen, a lo mejor no. Pero no me arrepiento de ninguna decisión de descarte. Si vuelvo a escuchar el disco ahora, no le quitaría nada. Y no le metería nada.
Eso lo dice mucha gente. Pocas veces es verdad.
NV: Pues será verdad cuando saque el segundo y haya hecho lo mismo.
Las canciones viejas
"Tanto Tiempo" es de 2022. "Tarzán" y "Lo Demás Importa Poco" son de 2023. Las has esperado dos o tres años para meterlas en un disco. ¿Por qué no las sacaste antes en formato álbum?
NV: Porque no tenían con quién ir. Una canción suelta es una canción suelta. Cuando entra en un disco, conversa con el resto. Y "Tanto Tiempo" y "Tarzán" necesitaban canciones que les hicieran sentido alrededor. Hasta que no las tuve, no había disco. Solo había canciones.
NV: No, porque yo no las sentía viejas. Las he estado tocando en directo todo este tiempo. Las he visto crecer delante del público. Cuando entraron al estudio para grabarse en versión disco ya estaban más maduras que cuando las escribí. Lo que la gente escucha en "Por amor al arte" no es la versión de 2022 de "Tanto Tiempo". Es la versión que ha aguantado tres años de directo. Eso es otra cosa.
¿Qué te enseña una canción cuando la tocas durante tres años antes de grabarla?
NV: Te enseña qué versos se sostienen y qué versos se caen. Hay frases que escribí en 2022 que ya no escribiría. Y otras que en 2022 no entendía del todo y ahora entiendo perfectamente. Tocarla en directo es como volver a leerla todo el rato. Algunas se afinan, otras se desgastan. Las del disco son las que se afinaron.
El directo en la New Fizz
Dos noches sold out en la New Fizz de Barcelona en menos de dos meses, en marzo y mayo, sin maquinaria de promoción detrás. ¿Cómo te ha cambiado eso la cabeza?
NV: Me ha confirmado algo que sospechaba pero que necesitaba ver: que hay gente esperando este tipo de música. No la mayoría, no la masa, pero sí gente. Gente que va, que se sabe las canciones, que las canta. Eso es lo único que necesito para seguir.
¿Cómo es un directo tuyo? Disco de piano y guitarra, ocho canciones, veintiséis minutos. El concierto necesariamente es otra cosa.
NV: El concierto se construye desde la cercanía. La New Fizz es una sala pequeña, en la que la gente está casi pegada a ti. Eso obliga a no esconderse. No hay luces que te tapen, no hay producción enorme que te salve. Estás tú, la canción y quien escucha. Cuando ese formato funciona, no necesita más. Cuando no funciona, no hay producción que lo arregle.
¿Te ves dando el salto a salas más grandes?
NV: Me veo creciendo despacio. Si la próxima gira es en salas un poco más grandes, perfecto. Pero no quiero quemar etapas. He visto a gente saltar demasiado rápido y perder el sitio. Prefiero llenar salas más pequeñas dos veces que llenar salas más grandes a medias.
Las historias detrás
Dijiste en una entrevista anterior que tus canciones son cosas que has vivido. ¿Llega un punto en el que escribir desde ahí se vuelve incómodo?
NV: Llega, claro. Hay canciones del disco que cuando las canto delante de mucha gente, sobre todo si esa gente sabe a quién va dirigida, me cuesta. Pero también pienso que esa incomodidad es la prueba de que la canción está viva. El día que cante "hablar de ti" sin que me toque nada por dentro, esa canción ya estará muerta. Y la quitaré.
NV: Probablemente "Tanto Tiempo". Pero no porque ya no lo sienta, sino porque ya no lo sentiría así. La canción es de un momento. Si tuviera que escribirla ahora, sería otra. Por eso es importante grabarlas cuando son.
Lo que viene
"Salir de Fiesta" ya está fuera como single, y se le nota algo distinto al resto del disco. ¿Es la pista de lo siguiente?
NV: Es una pista de algo, pero no estoy seguro de qué todavía. "Salir de Fiesta" tiene más músculo, más banda, más cuerpo. Eso me interesa. Pero no quiero anunciar un viraje antes de tenerlo claro. Lo que sí te puedo decir es que el segundo disco no va a tardar tres años. Pero tampoco lo voy a sacar antes de tiempo.
¿Cuál es el plazo razonable para ti?
NV: Cuando las canciones estén. Sé que es la respuesta más antigua del mundo, pero es la única que vale. Si las canciones están en un año, será en un año. Si tardan dos, serán dos. Y si vuelven a ser tres, pues serán tres. El disco lo decide el disco.
La cita que cierra
¿Cuándo sabrás que esto, lo de dedicarte a la música, ha funcionado?
NV: No creo que haya un día en el que lo sepa. Creo que más bien hay días en los que dejas de preguntártelo. Y eso ya es bastante. Yo todavía me lo pregunto. Pero menos.
¿Y "Por amor al arte" cuándo dejará de ser una tesis y pasará a ser una memoria?
NV: Cuando saque el segundo disco. Entonces "Por amor al arte" ya no será lo que estoy diciendo. Será lo que dije. Y tendré que volver a decirlo de otra forma.
Siete meses después de su publicación, "Por amor al arte" sigue creciendo despacio en escuchas, en venues llenos, en gente que descubre el disco por boca a boca. No es el debut de la temporada según ninguna lista grande. Pero es de los pocos debuts de 2025 que se aguantan enteros sin un segundo de relleno. Y en un año de discos hinchados hasta los cuarenta y cinco minutos para alimentar al algoritmo, veintiséis minutos defendibles uno por uno son ya una posición.
Néstor Viñas no va a cambiar de método. Y eso es exactamente lo que conviene.
el Fanzine · Nº 12 · Diciembre 2025




