Fran Torrella: "Llevo años haciendo canciones con lo que me cuesta decir. Esta vez quería hacerlas con lo que ya no me cuesta"
El cantautor barcelonés Fran Torrella acaba de publicar "Te traigo flores", el cuarto adelanto de un segundo disco que apuesta por la rumba electrónica y por la ternura sin coartada.
El cantautor barcelonés acaba de publicar "Te traigo flores", el cuarto adelanto de un segundo disco que apuesta por la rumba electrónica y por la ternura sin coartada. Hablamos con él en septiembre, con el álbum casi cerrado.
Hay canciones de amor que se disfrazan de ironía para no quemarse. Y hay canciones de amor que se atreven a decir exactamente lo que dicen, sin coartada, sin escudo, sin un guiño que las salve.
"Te traigo flores", el último single de Fran Torrella, es de las segundas. En el indie español de 2025 eso ya es una declaración.
Salió el 15 de mayo. Cuatro meses después se ha convertido en el centro de gravedad emocional de un segundo álbum que el barcelonés lleva tres años construyendo a fuego lento, sin manifiestos ni cortinas de humo: una lista larga de singles publicados desde 2023, una banda fija detrás —Bernat Ribas, Roger López, Guille Cuadrado, Marc Maña— y un productor, Gerard Giner, que ha terminado dándole arquitectura propia al sonido. Y un giro evidente. Donde Sinergias (2021) tiraba de indie y guitarra abierta, este nuevo proyecto se mete en otra parte. En "Te traigo flores" hay guitarra española, hay base electrónica, hay rumba pop, hay un estribillo que se queda dentro. Y hay una letra que celebra haber adoptado las manías del otro sin disimulo —usar su suavizante porque huele a él, llenar la casa de velas cuando no está— eso que en otro disco se cantaría con un nudo en la voz y aquí se canta en mayor.
Quedamos con él una tarde de septiembre. El disco está casi terminado.
¿Cuándo te diste cuenta de que esta canción era la canción?
FT: Cuando se la enseñé a tres personas distintas y las tres se quedaron con la misma frase: "Se me han pegado tus manías". No es ni el estribillo, es un verso suelto. Pero eso me hizo pensar que la canción estaba pasando por algún sitio. Lo otro era todo más obvio: melodía, producción, luminosidad. Pero ese verso es lo que la sostiene. Es de lo que va de verdad.
¿De adoptar manías ajenas?
FT: De darte cuenta de que ya no eres tú solo. De que hay otra persona que te ha cambiado pequeñas cosas y tú ni te enteraste. Eso me parece más romántico que cualquier promesa grande. Las promesas son fáciles, las manías son lentas.
Es una idea sencilla. ¿Te preocupa que el indie español se haya acostumbrado a no decir cosas sencillas?
FT: Sí, un poco. Hay una especie de pacto no escrito de que cantarle al amor sin filtros está pasado de moda. Que hay que cantarle a la duda, al desencuentro, al "no sé si nos queremos". Y a mí me parece bien todo eso, lo he hecho yo también. Pero llega un punto en el que esa distancia se convierte en uniforme. Y en uniforme nadie se moja.
El giro hacia la rumba (que no es un giro)
La producción te aleja claramente del territorio de Sinergias. Guitarra española, base electrónica, ese aire de rumba pop. ¿Cómo se llega ahí?
FT: No fue un plan. Fue Gerard llegando al estudio con la base, y yo cantando encima sin pensarlo. Cuando vi que la canción sonaba así, me dio un poco de vértigo, porque no es lo que la gente esperaba de mí. Pero el vértigo también es una señal.
Señal de qué?
FT: De que estás en el sitio correcto. Si haces lo mismo, ya sabes lo que va a pasar. Si haces algo que no estás seguro de defender, te obliga a defenderlo de verdad.
¿Hay riesgo de que alguien lo lea como un viraje comercial?
FT: Lo asumo. Pero quien escuche el disco entero va a ver que no es eso. "Te traigo flores" es la canción más luminosa, sí. Hay otras que están más cerca de "Turbulència" o de "En reserva". El disco no se va a la rumba. La rumba aparece donde tiene que aparecer.
¿Y la guitarra española? En el indie español casi no se oye, lleva años desplazada por la guitarra eléctrica y el sintetizador. ¿Por qué la metes ahora?
FT: Porque siempre ha estado ahí, pero la habíamos aparcado por pudor. Hay una generación entera que asocia la guitarra española con el flamenquito mal hecho de los 2000 y le huye. Y yo entiendo el reflejo, pero también pienso que ya toca recuperarla. Es un instrumento precioso y lo es para una canción de amor. Punto.
El segundo disco, tres años después
Llevas desde 2023 publicando singles que forman parte de este segundo álbum. ¿Por qué tan despacio?
FT: Porque no tenía prisa por sacar un disco. Tenía prisa por escribir canciones que aguantaran. Y eso lleva tiempo. Cuando me senté con Gerard a producir, la primera decisión fue no forzar la entrega. Ir sacando lo que estuviera listo. Ver cómo respiraba cada canción fuera del disco antes de meterla dentro.
¿Te ha cambiado el disco esa forma de trabajar?
FT: Mucho. Las canciones que han funcionado en directo han entrado más fuertes al álbum. Las que no, las he reescrito. Es un lujo poder hacer eso. Si hubiera tenido que entregar doce canciones en una fecha, este disco no sería el mismo. Sería peor.
¿Hay fecha para el álbum entero?
FT: Está cerrado. No puedo dar fecha aún, pero está cerrado. Lo que viene es presentarlo. Y eso es lo que más ganas tengo.
La banda, los escenarios, el lugar desde el que se canta
Has dicho varias veces que esto no es una banda, es un cantautor con banda. ¿Por qué insistes en la diferencia?
FT: Porque la diferencia es real. Cuando subo al escenario con Bernat, Roger, Guille y Marc no estamos repartiéndonos el peso a partes iguales. Las canciones son mías, las firmo yo, y ellos las defienden conmigo. Eso es otra cosa. No es peor ni mejor. Pero confundirlo crea problemas. Yo respeto mucho a las bandas que son bandas. Lo nuestro es otra cosa, y reconocerlo es un acto de honestidad con ellos.
Habéis pasado por Apolo, por Moby Dick, por Nau, por Laut. ¿En qué momento estás en directo?
FT: En el momento de querer una gira de verdad. Hasta ahora hemos hecho shows muy concretos, muy diseñados, casi cada uno con su propio concepto. Pero llevo tiempo pensando que el siguiente paso es otra cosa. Repetir noche tras noche. Mantener el nivel. Ver cómo crecen las canciones en sitios distintos. Eso es lo que se está cocinando.
¿Te da miedo el formato gira larga?
FT: Me da respeto. Y eso está bien. El día que no me dé respeto subir a un escenario, me bajo.
La cita que cierra
Hay una frase tuya que se ha citado mucho: "Haciendo canciones con lo que me cuesta decir". ¿Sigue valiendo para este disco?
FT: Sigue valiendo, pero quería matizarla. Llevo años haciendo canciones con lo que me cuesta decir. Esta vez quería hacerlas con lo que ya no me cuesta. Con lo que ya he aprendido a decir en voz alta. Y eso resulta más difícil, porque cuando algo te cuesta tienes una excusa para esconderlo en la canción, para dejarlo a medias. Cuando ya no te cuesta, tienes que decirlo claro. Sin metáforas que te salven.
¿Y "Te traigo flores" es eso?
FT: "Te traigo flores" es eso. Es la canción que más he tardado en poder escribir. Y al mismo tiempo la que más rápido salió. Porque cuando estás listo para decir algo, lo dices.
El segundo disco de Fran Torrella todavía no tiene fecha pública. Pero después de una hora con él se sale con la impresión muy clara de que el material está, de que el sonido está, y de que el plan está. Lo que queda por ver es cuánta gente lo escucha cuando llegue.
Si "Te traigo flores" es la pista, va a ser bastante.

