«Estrellas» fue la primera canción que Andrea Santiago grabó para «Muna» y es la última que publica antes de que el disco salga entero. Tiene su gracia: el principio del proceso se convierte en el final del escaparate. Es, además, uno de los cortes más electrónicos y pop del álbum, en una zona que la propia artista sitúa cerca de Daughter, Paris Paloma o Aurora.

Pero lo interesante de este tercer disco no está en el single. Está en cómo se ha hecho.

Una palabra islandesa, un tatuaje y una canguro

«Muna» es una palabra islandesa que significa recordar, no olvidarse. Y llega a este disco por un camino improbable: Andrea Santiago viajó a Islandia hace unos años después de escribirle una carta a la cantante checa Markéta Irglová —la de la película Once, que vive allí— ofreciéndose como canguro, sin esperar respuesta. Le contestó que justo estaban buscando a alguien. Acabó pasando tres semanas en Reikiavik, en su casa.

Irglová había publicado un disco llamado Munra, y ella se lo tatuó en el brazo. Años después, buscando título, se miró el tatuaje. «El disco habla de no olvidar por qué hacíamos las cosas al principio», contaba en una entrevista en Noticias de Navarra.

Grabado en dos pisos, con el suelo crujiendo

Es el primer álbum que la banda se autoproduce, y se grabó en casa, literalmente: empezaron en un piso viejo de la calle Mayor de Pamplona —«a veces se oye crujir el suelo, el ruido de la calle»—, les pilló una mudanza por el medio y acabaron repartiéndolo entre dos casas, con las baterías registradas en el local de ensayo.

La decisión de fondo fue anterior a la técnica: «no hacer caso a nada externo, excepto a nosotros como banda y sobre todo a lo que me saliera de dentro. No tomar decisiones teniendo en cuenta a la industria». El disco arranca con el sonido de unos latidos, que ella describe no tanto como un corazón abierto sino como el pulso de algo que empieza.

En la producción conviven dos caras que sobre el papel se llevan mal: una muy folk, de voz desnuda, y otra abiertamente electrónica, con Gia Margaret y Phoebe Bridgers rondando por ahí. Esta vez, dice, ha salido natural.

El tercero de una banda que lleva siete años

Andrea Santiago da nombre a una formación nacida en 2019, que se presentó con el EP «He dejado de buscar tu casa». En 2022 llegó «Prenderle fuego a todo», con singles como «Las bestias que me acompañan» rozando los tres millones de escuchas, y en 2024 el segundo, «Éxodo», producido junto a Juanma Latorre, de Vetusta Morla.

«Muna» llega tras los adelantos «En el borde de los ojos», «Cristales» y ahora «Estrellas». Ella lo define como un ejercicio de encuentro con la oscuridad, de vuelta y aceptación, de regreso a las raíces.

En Malditos Músicos seguimos a las bandas que se lo montan en casa y les sale mejor que en el estudio. Toda la actualidad, en nuestra portada.