Canciones
Son cuatro días
Clásico de El Último de la Fila, 1987.
Contexto del tema
Su sentido vitalista no es ingenuo: acepta la brevedad de las cosas y la convierte en una invitación a no tomarse tan en serio el desastre.
Son cuatro días forma parte del imaginario de El Último de la Fila y ayuda a entender por qué el dúo de Manolo García y Quimi Portet ha sobrevivido tan bien al paso del tiempo. Su sentido vitalista no es ingenuo: acepta la brevedad de las cosas y la convierte en una invitación a no tomarse tan en serio el desastre. Es una canción ideal para una ficha de Malditos Músicos porque permite hablar de legado, emoción y personalidad sin caer únicamente en la nostalgia.